El universo se alinea de tal forma y manera que termina determinando la circunstancia del suceso, en una denominada casualidad. Toda una realidad cósmica se movió o estuvo intensamente interactuando en que tal fenómeno, por atípico o común que sea termine llevándose a cabo.
No somos nada más que polvo de estrellas, desenvolviéndose bajo leyes impuestas propiamente por nuestras creencias, conocimientos y desarrollo humanamente conocido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario