martes, 17 de abril de 2012

Es el tiempo que esperaba?


Por la cresta que me dolía la pierna, no la podía flectar bien mientras caminaba, paré en un negocio a tomarme una express, aunque la mayor parte del rato que estuve ahí me ponía el envase helado en la rodilla derecha que cada vez  la notaba mas hinchada, la disfrute mucho, cuando la terminé solo me apoye debajo de un árbol con sombra y me puse a descansar. No quería estar solo cuando llegue a mi casa, así que devolví el envase y  volví a ponerme en marcha.
Pasaron un par de cuadras cuando sonó mi celular “Alo? Leo, oye vamos a llegar tarde nosotros, así que vas a tener que hacer fuego porque no hay nadie en la casa” … Puta, quería que mi hermana me viera la pierna y conversar con el Feyo. No sé porqué pero no sentía gana alguna de llegar y no encontrar a nadie ahí.
Me senté en los columpios de una plaza cercana, recuerdo que cuando chico me daba miedo balancearme muy alto, pensaba que se cortarían las cadenas y rompería mi cabeza contra el suelo.
Quise caminar a otro lado pero no sabía bien donde ir, al cabo de un rato la pierna me siguió molestando, por lo que decidí volver a la casa y ponerme hielo. Engullí unas tostadas con leche y me tendí en la cama, es bacan mi pieza, me gustan los colores con los que la pintaron y me gusta la forma en la que ordené las cosas, me terminó dando sueño y se me calmo la pierna, puse la alarma para unas horas después y me preparé para dormir una siesta, últimamente me he acostumbrado mucho a hacerlo. Veo que mi guitarra esta afinada, eso me da ánimos para después, me pongo los audífonos, los redwalls están bien, creo que al fin y al cabo, terminaré disfrutando esta tarde.

2 comentarios:

  1. a veces (y cada vez más) es muy necesario estar solo, recuerdo cuanto me gustaba y desagradaba a la vez años atras, un abrazo pampa olivi, menos mal la lesion no fue tanto jeje.

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