domingo, 15 de abril de 2012

The ballad of Jim Jones


Leer un cuento de Ray Bradbury sin escuchar música antes de dormirme estaría bien, cualquier cosa que me haga pensar menos en el asunto resulta que es “sano” para mi. Bien, de todas formas no tengo ganas de despertar estrangulado por los audífonos al otro día, ni de dormirme imaginando que habría pasado si tal vez, solo tal vez, hubiera utilizado más la cabeza.
La noche esta helada y nublada, creo que llovizna, quisiera salir a caminar pero ya sería un riesgo tonto y quiero mejorarme del resfrío para volver a jugar a la pelota el martes. Me es cómodo sentir la casa sin ningún ruido más que uno que otro auto que pasa por la avenida a estas horas de la madrugada, si, realmente tengo ganas de caminar. Pensar que aún no le entrego la carta que le prometí, supuestamente se me arrugó y no se la di el día de su cumpleaños porque quise rehacerla, la verdad es que nunca la hice, no tenía ganas de escribirle en ese entonces, ni tengo ganas de escribirle ahora, pero como dijo Forrest Gump “una promesa es una promesa” y a pesar de todo ella siempre se preocupa por mi.
-¿Por qué viniste?
-Solo te extrañaba
Llegaron los recuerdos de esa tarde-noche, había bebido un poco en el cumpleaños de un amigo, solo estaba mareado, no ebrio, y a pesar de que su casa no quedaba camino a la mía (donde tenía que llegar con apuro) quise desviarme un poco y pasar a verla.  En fin, caminamos y hablamos, me gusta que sea así, llegar a esa mini-plaza y sentarnos en la banca bajo el álamo que debido al otoño cada vez me resulta más seco.  Fue ahí, poco antes de decirle que tenía poco tiempo cuando se acordó que aún no le daba su carta de cumpleaños, fue ahí, donde prometí llevársela mañana con la condición que me prestara su bufanda roja y amarillo que tanto me gustaba.
Fue corto, pero fue un lindo rato el que pase con ella.
Empiezan a ladrar los perros de los vecinos, mierda, despertará mi hermana, debo dormir bien para poner atención en clases y subir las notas, no hay tiempo para su carta, no hay tiempo para un buen libro, finalmente termino poniéndome los audífonos y recordando todo aquello que quise y no quise olvidar. 

4 comentarios:

  1. Que regreso hermano!
    Desde la primera linea se me hizo imposible soltar el texto, buen ritmo, nose bien como decir lo tanto que me gustó sin sonar como esos criticos de mierda literarios que se creen la raja.

    bueno, soy la raja (H) pero eso es otro tema.

    que agrado leerte :)

    le dare tu blog a alex, el se alegrara de leerte igual, siempre le gustó como escribias, ah! este es de alex: (bueno, lo eliminó una vez más..)

    saludos hermano! bacan leer gente honesta al escribir y no tipos que solo traten de sonar cool o hablar temas de la region para que les aplaudan, que les den!

    ResponderEliminar
  2. >:C

    http://rodolfoarbusto.blogspot.com/

    hahahah.

    ResponderEliminar